Lunes, 20 Febrero 2017

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Ricardo Ferro

Ricardo Ferro

Abogado, especialista en Derecho Público, que cuenta con dos maestrías, una en Urbanismo y Ordenamiento Territorial y otra en Ciencia Política.
En tiempos de reformas, he aquí, a modo de borrador o quimera, algunos elementos, muy pocos de muchos, que debería contener un, llamémoslo así, ‘Nuevo Código de anti-politiquería’ que los electores de la ‘Patria Chica’ habríamos de adoptar para sembrar las semillas que exterminen las prácticas clientelistas y la corrupción que nos agobian. Van con sus respectivas multas:

“El mandatario que denigre de los medios de comunicación y los desmantele para evitar el periodismo investigativo”. Multa: Premio Nicolás Maduro a la Libertad de Prensa, denuncia a la opinión pública y compulsa de copias a la Flip.

-“El Burgomaestre que intervenga descaradamente ante los concejales para elegir, mal elegidos, Contralor y Personero, escoja directamente a los encargados, y de paso deje a los cabildantes ‘enchicharronados’, con varios pleitos encima... Y todo para burlarse del Control legítimo de los pesos y contrapesos del Estado”. Multa: Premio al Impoluto del año otorgada por el Presidente Santos y cuota parte (no pensional) para los honorarios de los abogados de los concejales.

-“El gobernante que en su mandato despida por sectarismo a humildes funcionarios y mujeres embarazadas y contrate en su reemplazo a decenas de foráneos para crear bases políticas abyectas”: Multa: Galardón Maluma y sus ‘Cuatro babys’ al Misógino del Siglo XXI y Medalla de Oro al Promotor del Desempleo.

-“El funcionario que contrate alumbrados navideños y pesebres con mallas empresariales familiares, sobrecostos y, como si fuera poco, termine ejecutando a dedo más del 94 por ciento del presupuesto oficial”. Multa: Distinción Otto Bula a la selección objetiva, acompañado de las sanciones que establecen los Códigos Penal y Disciplinario.

-“El mandatario que por puro capricho, celos, ego o cálculos electorales se niegue a dar permiso para que gobernadores ejecuten obras necesarias en barrios populares en detrimento de las comunidades”. Multa: El desprecio ciudadano.

-“El nominador que maltrate a sus propios funcionarios con palabras vulgares, que les diga que no sirven para nada y que amenace con echarlos cada vez que habla con ellos”. Multa: ¡Que le renuncien!

-“Aquel que designe a personas inhabilitadas o cuestionadas incluso con resoluciones de acusación por delitos de lesa humanidad demostrando que no tiene -ni confía- en su Equipo”. Multa: Baja velocidad de gestión y pitos de los ciudadanos, ¡¡muchos pitos!!

-“Quienes hagan componendas por debajo de la mesa con sectores tradicionales y se autodenominen candidatos independientes y de manos limpias”. Multa: No volverlos a elegir.

-“Los gobernantes que persigan a sus críticos y a la oposición con ‘sabuesos’ de los perfiles falsos y opinadores a sueldo”. Multa: Emoticones de enfado y creciente rechazo virtual y real...

-“Los dirigentes que utilicen su cargo para hacer alianzas polítiqueras con sus hermanos y familiares con el objeto de cooptar partidos, crear clientelas y engañar a los electores y a la opinión tratando de resucitar dinosaurios para llevarlos a la Cámara de Representantes”. Multa: Votar por las mujeres, por los jóvenes y por los aspirantes ‘pilos’ que se presenten para propiciar un verdadero cambio en el Departamento.
 




 
El 23 de abril del año 2000 tal vez no termine siendo un día muy especial para la historia, pero para Falcao García, así como para todos los que estuvimos presentes en el Estadio El Sol de la ciudad de Sogamoso, ese día significó el debut goleador de un grande de este deporte.

Recuerdo muy bien que ese domingo fue literalmente de ‘resurrección’, no solo porque nuestro equipo (Lanceros) logró su primer triunfo en la temporada, sino porque además esa semana coincidió con la Semana Mayor.

Tampoco olvido mi propio ‘viacrucis’, por cuenta del papeleo que tuve que hacer ante la Dimayor para poder jugar ese domingo. Un entrenamiento estaba en el equipo titular, al siguiente en el suplente, hasta que por fin el gerente deportivo le informó al entrenador Hernán Pacheco, que podía alinearme.

El sábado por la tarde nos concentramos y al día siguiente después de la charla técnica y un almuerzo ligero, siendo aproximadamente las tres y media de la tarde ya entonábamos el Himno Nacional en el Estadio.

Como olvidar el morbo que despertó el hecho de que el primer gol fue de penalti tras una mano que le valió la expulsión a un rival y ex compañero nuestro (Jorge Herrera).

Infortunadamente, del segundo gol del equipo, es decir el de Falcao, no hay registro gráfico, periódicos de la época apenas lo reseñaron. Se trataba de un insipiente torneo de Primera B, con uno o dos equipos descendidos de la ‘A’ que eran los ‘bichos raros’ que tenían cubrimiento por parte de los noticieros de televisión.

Al final ganamos dos a cero y ese se convirtió en el único gol que hizo Falcao en un partido oficial a nivel de clubes en Colombia.

El 10 de febrero, el hoy delantero del Mónaco cumplió 31 años. Ya no es el niño que debutó hace mas de tres lustros, pero no me cabe la menor duda que tiene además condiciones, las ganas y el liderazgo que necesita nuestra selección para clasificar al próximo Mundial.

¡Felicitaciones goleador!

Saque de Banda: Dentro de los mejores goles de Falcao, hay uno que tiene algo muy especial: el consejo de un padre que hizo todo lo posible para que su hijo lograra cumplir sus sueños.

Ese padre fue Radamel García, quien llegaba siempre a los entrenamientos, bien fuera en calidad de entrenador o como asistente técnico, con el baúl de su carro lleno de balones, conos, cintas, petos y no dejaba de repetir un ejercicio que consistía en hacer una pared con él, recortar hacia el centro y patear al segundo palo. Cuando alguien hacía gol le decía con su marcado acento samario: “muy bien, muy bien, ese balón no lo cogen ni los mejores arqueros del Mundo”.

Hace algunos años Petr Cech y todo su palmarés en la final de una Supercopa entre Atlético de Madrid y Chelsea trató inútilmente de atajar una pelota pateada por Falcao de la manera en que su padre insistía en que se debía hacer, pero no pudo, porque definitivamente “ese balón no lo cogen ni los mejores arqueros del Mundo”.



 
“La cosa es sencilla, sacaron a los niños del colegio, no les dijeron ni para qué, ni como, ni quienes venían, ni nada, no nos avisaron a los profesores, no nos dijeron a ninguno, no supimos. (a los estudiantes) los sacaron con unas bombas blancas y cuando los tenían afuera, les cerraron la puerta para que no entraran”.

Así resume el profesor Jaime Romero el polémico encuentro de guerrilleros armados con niños del colegio Ciudad de Ibagué a través de la emisora Ecos del Combeima.

Por su parte la rectora Gloria Capera, expuso en otra emisora (La Cariñosa), que había recibido la visita previa de una integrante de una ONG de nombre Venus y otra que supuestamente no solo venía en representación del Secretario de Gobierno del Municipio, sino que además le traía un mensaje de parte de él, en el sentido de que “colaboraran cuando pasara la caravana, de pronto un saludo” y, agregó Capera, “nos dieron unas bombas blancas”.

El Secretario de Gobierno(e) se declaró “sorprendido” frente a las afirmaciones de la docente por cuanto, según el funcionario, “nunca dimos ese tipo de autorizaciones, ni contábamos con que estas personas iban a estar en esta institución, nos enteramos después” y reiteró enfáticamente que ni conoce ni ha visto en su vida a la señora Venus y que “es totalmente falso que haya salido autorización de la Secretaría de Gobierno”.

Tatiana Aguilar, secretaria de Educación, también indicó que se enteró de los hechos con posterioridad a su ocurrencia. Sin embargo, no le pareció mal que los niños se entrevistaran con los guerrilleros, por el contrario consideró que lo sucedido “demuestra el afecto que nuestros estudiantes tienen frente al proceso de paz”.

Precisamente, en lo que sí coincidieron los dos secretarios con la Directora fue en el apoyo al proceso de paz, y sea o no consecuencia de lo ocurrido, lo cierto es que en los próximos días la cartera de Educación deberá comunicar al profesor Romero si continúa o no en el colegio, ya que la Rectora pidió su traslado.

Hasta ahora todos los reflectores han recaído en Gloria Capera, por cuanto es evidente el peligro que representa para unos menores de edad, el hecho de sacarlos del colegio para interactuar con unos individuos armados y en una vía nacional. Sin embargo llama poderosamente la atención que una persona con tantos años de experiencia aceptara una invitación, que más pareció una orden, de unos ciudadanos que, según la normatividad vigente, ni siquiera se encuentran jerárquicamente por encima de ella.

Por lo cual, la recomendación para la señora Capera y los demás rectores sería, en primer lugar, que hay órdenes que no se cumplen, sin importar de quien vengan, y frente a las que sí se pueden cumplir, deben ser por escrito, ya que muchos han terminado ‘envainados’ por una instrucción verbal, que cuando se presentan los problemas, no aparece nunca quien la dio.




 
¿Qué pasa cuando tres sabios con limitaciones visuales tocan tres partes distintas de un “sagrado elefante blanco”, la trompa, una pata y una oreja respectivamente, y cada uno sale a recorrer el mundo y contar su verdad sobre cómo es el paquidermo?

Pues existe una fábula hindú que plantea la respuesta: habrá tres verdades distintas contadas de manera sincera y honesta, pero no sobre un todo, sino sobre una parte del mismo.

Ibagué ha recibido tres visitas de distintas delegaciones diplomáticas en los últimos días. A los embajadores de China y Austria, este fin de semana se sumó el embajador de la India. Por supuesto, no Shri Lacshama Dharhamhhaj, el famoso personaje inventado por el seminarista Jaime Torres hace medio siglo y que fue objeto de todos los homenajes habidos y por haber en la capital huilense y que además, dio origen a una taquillera película, sino el verdadero y actual embajador de la India en Colombia Prabhat Kumar.

Pero, ¿y qué objeto tiene para una ciudad como la nuestra recibir estas delegaciones? Sería injusto pensar que se trató de una cortina de humo para desviar la atención de los escándalos de corrupción recientes, incluido el informe del Contralor Municipal según el cual el 94% de la contratación del 2016 se hizo ‘a dedo’ en Ibagué. O que se sincronizaron milimétricamente las agendas diplomáticas con la famosa cumbre política del Club Campestre, que dejó en evidencia las alianzas familiares con ‘Mais’ liberales de cara a las próximas elecciones de Congreso.

Preferible considerar (así se pase por iluso), que los objetivos de estas visitas diplomáticas son exclusivamente el turismo, la inversión, y el intercambio cultural. Eso sí, para evitar que por cuenta de verdades a medias, se termine como en la fábula hindú, será fundamental que en ese análisis Dofa que se realice, se incluyan todos los temas, de lo contrario estos encuentros no pasarán del cubrimiento mediático, las formalidades y los reconocimientos mutuos.

Para nadie es un secreto como del concepto de ‘Globalización’ se ha evolucionado al de ‘Glocalización’, y por lo mismo cada vez es mas común ver a las ciudades incursionando en el escenario internacional ofreciendo bienes y servicios.

Así las cosas, y pese a las limitaciones normativas que demanda un Estado como el nuestro, existe un enorme campo de acción en materia comercial, para el cual simplemente hay que preparar los territorios, tanto en lo físico como en la erradicación de ciertas prácticas que poco aportan para este objetivo.

Será requisito sine qua non actualizar la infraestructura, modernizar la administración pública y erradicar la politiquería y la corrupción de nuestra ‘patria chica’.

Y esto se logra, no persiguiendo a quienes opinan distinto por medio de funcionarios u opinadores del ‘redil’, sino generando confianza a través de un adecuado manejo de los recursos públicos y trabajando de la mano con el sector privado.

Saque de Banda: a propósito, ¿qué opinará el embajador de la India de nuestra colección de ‘elefantes blancos’? Acueducto complementario, panóptico, escenarios deportivos…





 
Cuando se pensaba que el cuestionado contrato a la mamá del asesor del alcalde era un hecho aislado, apareció el convenio por 1.600 millones del Alumbrado Navideño y luego el contrato a los  familiares de éstos de 15 pesebres por cerca de 14 millones cada uno y así a la Administración de Jaramillo no han parado de estallarle escándalos en las últimas semanas.

Hace unos días, Cambioin.com reveló como el periodista Humberto Leyton, quien dirige un pequeño portal en Internet, recibió contrato por más de 12 millones del IBAL para temas relacionados con el inconcluso acueducto complementario. Ya que el fin de semana pudimos comprobar como el portal en mención paga publicidad a Facebook para promocionar noticias en contra de los críticos de la Administración, sería bueno que se aclarara si lo uno tiene que ver con lo otro, o si hay más contratos para Leyton o sus familiares.

Pero sigamos. ElOlfato.com advirtió sobre un ‘hecho aislado’ de presunta corrupción: El intento de entregar un contrato chaleco para la prestación del servicio de sonido en un evento con invitados de la China que se realiza hoy lunes en Ibagué. Ante la denuncia periodística, el mismo se frenó.

Y continúan los ‘hechos aislados’… Dejo una interesante perla que bien podrían revizar el Contralor Visah, la Procuradora Aguilar, la Fiscalía, los medios de comunicación y hasta quienes están promoviendo el referendo contra la corrupción: 

El propio alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, el 27 de junio de 2016 aparece firmando el contrato interadministrativo número 906 por 205 millones 327 mil 266 pesos con Juan Guillermo Villada Arango, representante legal de la Empresa de Servicios Públicos de Sabaneta (EAPSA).

El objeto era la Adquisición de infraestrustura Tecnológica del sistema de cableado estructurado para la actual Secretaría de Tránsito de Ibagué. Se consideró en su momento que la empresa pública antioqueña era la indicada para este trabajo.

Sin embargo, y para sorpresa de todos, EAPSA subcontrató – ¿o trianguló?- la istalación del cableado con un particular.
EAPSA suscribió para ello el contrato 025 del 8 de agosto de 2016 por un valor de 178 millones con la firma HTEL SAS representada por Hugo Orlando Puerta Vargas.

Pero hay más. Certificaciones de experiencia sin fecha. Contratos anteriores de EAPSA a terceros para hacer su propio cableado estructural. En fin, ¿Será acaso que se acudió a un interadministrativo para hacerle el quite a la selección objetiva y que un tercero se quedara con el millonario contrato?

¿Increible? No, lo increible es que el mandatario de los ibaguereños escribiera en Twitter a la congresista de Los Verdes: “Senadora Claudia López cuente con nosotros en la lucha frontal contra la corrupción”.

Me perdonan, pero ese trino parece surrealista en un gobierno que no ha sobresalido exactamente por reconocimientos a manos limpias, sino por escándalos por presuntas uñas largas.

Si hay una ciudad de Colombia por donde la senadora Claudia López debería arrancar a recoger firmas para su referendo es Ibagué. Tiene varios motivos. El primero, el robo de la plata con ocasión de los Juegos Nacionales. El segundo (por ahora), las escandolas de corruptelas del gobierno ‘Con todo el Corazón’.
 




 
A un excongresista con poca recordación en el Salón Elíptico por sus debates o proyectos de Ley pero sí por su abultada pensión, le acaban de nombrar su señora en una apetecida gerencia. ¿Le estarán premiando sus descalificaciones a críticos y opositores? ¿O acaso lo estarán bonificando por sus silencios falderos de varios años?

Joven ingeniero, militante del liberalismo, que atacó por radio y teclas a quienes como yo nos atrevimos a pensar diferente, accede a las mieles de la burocracia. Aunque pareciera que su nombramiento tuviera un maquiavélico doble sentido: por un lado te premio…por el otro te coloco en la dependencia mas olvidada en mi gobierno.

Y que decir de otro ingeniero, exgerente seccional de una EPS, exsecretario de un alcalde Liberal al que dejó en el ojo del huracán, mientras él pudo vivir 10 años sin depender de un sueldo. El personaje se subió al bus de los francotiradores poco antes de la elección y recibió colombina contractual de 25 millones.

El ‘inocente’ remesón incluye además a un enigmático exuniformado que ingresará al gabinete. Al hacer un par de llamadas a Bucaramanga para preguntar cuál fue su huella, me remitieron a notables familias que presuntamente fueron víctimas de escuchas ilegales.

Sobre la nueva adquisición de esta administración, no estaría de más oír directamente de la querida Familia Galvis, admirados hombres de medios, accionistas incluso de EL NUEVO DÍA, cuál fue la calificación ciudadana a este servidor público tras su paso por la Ciudad Bonita.

Lo anterior, considerando que el diario Vanguardia escribió en su momento: “Luego, el actual director del DAS del Valle del Cauca cuando dirigió esta misma entidad de seguridad en Santander protagonizó un escándalo por la presunta interceptación ilegal de llamadas telefónicas a esta casa editorial por lo que fue trasladado al DAS del Quindío”.

Lo que también me informan reporteros de Ibagué, es que un concejal, por allá a principios de siglo, llegaba a las sesiones con aparente rictus paranoide, primero miraba hacia La Dulima, después al Palacio de Justicia, después daba cuatro pasos rumbo al puesto de guardia, desenfundaba un arma, descargaba los proyectiles, los daba a guardar con la chapuza y posteriormente subía a su curul.

A propósito de paranoia, ¿Será que los escándalos derivados de sobrecostos de alumbrados navideños y pesebres, contratos a dedo con lazos familiares, firmas de muertos en escrituras, funcionarios mal posesionados, masacres laborales con echadas de mujeres embarazadas y los vientos de revocatoria que comenzaron a soplar con las Cabañuelas, dispararon los delirios de persecución?

De no ser así, entonces sería bueno aclarar que descalificar opositores con asesores y opinadores ‘prepago’ y/o ‘pospago’, atacar en redes sociales con ‘niños rata’ y falsos perfiles, nombrar en cargos claves a ‘sabuesos’ en la interceptación y, posesionar a carnales y aduladores para asegurar semáforo en verde en temas neurálgicos, no son una ‘Combinación de todas las formas de lucha’ sino una ‘mera coincidencia’.

Solo falta que se pida interceptar los teléfonos de gobernantes, periodistas y abogados que resulten ‘incómodos’…

Sin embargo son más y más los que comienzan a ver la piel de oveja que se cae y desnuda al lobo y a expresarse y a denunciar de una manera valiente. Invitación a todos a estar vigilantes y unidos para defender los supremos intereses de nuestra querida Capital. ¡Y el que tenga miedo, que adopte un perro!




 


Cuenta la historia que en el despacho del Kremlin, el recién posesionado primer secretario del partido comunista encontró tres cartas sobre el escritorio con una nota de instrucciones que le había dejado su antecesor. La arrogancia hizo que las mismas fueran guardadas en el fondo del último cajón.

Sin embargo, ante el desespero por encontrar respuestas a los problemas, una a una fueron leídas por el destinatario y puestas en práctica.

La primera carta indicaba que ante una difícil crisis, el gobernante debía optar por echarle toda la culpa a su antecesor. Haciendo caso a la misiva, fue extremadamente fácil aplacar los caldeados ánimos de los ciudadanos.

Meses mas tarde, el todopoderoso volvió a flaquear ante su pueblo y tuvo que abrir el segundo sobre. Su instrucción era igual de sencilla. Simplemente había que culpar de todo a los opositores, que en su caso, estaban en el extranjero.

Mas adelante, se presentó una nueva crisis que obligó a abrir el tercer y último sobre y vaya sorpresa para el mandatario cuando se encontró con una lapidaria instrucción que decía: “Es hora de sentarse a escribir tres cartas para tu sucesor”.

No imagino a Luis H. escribiéndole cartas a Jaramillo, y menos a este último leyéndolas. Pero con o sin estas, es innegable la similitud entre la historia rusa y lo ocurrido en Ibagué hasta ahora, es decir, un gobierno que permanentemente dirige los reflectores de la opinión pública hacia el antecesor y casa peleas con todo el mundo, para luego victimizarse tildándolos de “gavilleros”.

Claro que hay crisis de crisis. Una cosa es tratar de desviar la atención frente a una reculada por una medida improvisada y otra muy distinta es pretender crear una cortina de humo para tapar un escándalo de corrupción.

Por lo mismo merece un capítulo aparte la gran indignación que se ha generado en Ibagué porque el Alcalde, el mismo que de candidato ‘barrió ratas’ y se comprometió a acabar con las “mafias” que se habían tomado a Ibagué, ahora está en medio en un escándalo de corrupción por un alumbrado navideño y unos pesebres, en el que precisamente aparecen como protagonistas la selección ‘a dedo’ y los sobrecostos.

Lo normal en estos casos sería acudir a los entes de control para que actúen prontamente, sin embargo llama la atención que ya en columnas de opinión y en emisoras radiales se comience a poner sobre la mesa la posibilidad de una revocatoria del mandato.

Sería un hecho sin precedentes en la historia de Colombia que se solicitara la revocatoria de un alcalde por corrupción, habría que preguntarle a los expertos en la materia si jurídicamente esto es viable. Pero en principio podría ocurrir, teniendo en cuenta que a la gente se le acabó la paciencia frente a este flagelo, y en el caso particular de Ibagué, la ciudadanía se siente ¡defraudada, timada, decepcionada!

Evidentemente en la pasada elección, los ibaguereños votamos abrumadoramente para acabar con la corrupción, y no para “reducirla a sus justas proporciones” o para que la corrupción simplemente cambiara de apellido.
Que fácil es fungir como defensor de los mandatarios de turno. En el top de las frases más usadas están “va muy poco tiempo”, “el anterior era peor”, “con tanto ataque no lo han dejado hacer nada”, “esos son inventos de los que perdieron porque están colinos o inconformes”. Y obvio, además de las respuestas evasivas está el famoso bullyng con el fin de acallar las críticas, por justificadas y propositivas que sean.
 
Pero alguien tiene que decir lo que está pasando. De lo contrario la historia condenará al atraso a territorios prósperos como el nuestro. Todo por cuenta de malos gobiernos y de políticos y líderes de opinión igual de malos que se fueron convirtiendo en escuderos dedicados al ‘tapen, tapen’.
 
Este en un momento crucial para Ibagué. Indudablemente la confianza se rompió después de la debacle de los juegos nacionales y por lo mismo la gente está pidiendo a gritos gobiernos transparentes que tengan cero tolerancia frente a la corrupción.
 
Aquí no se trata ni de tener mala memoria y permitir que haya impunidad para los responsables de ese deplorable escándalo nacional del que fue protagonista la ciudad en el pasado cuatrienio, ni tampoco se puede llegar al extremo, que por andar todo el tiempo ‘mirando por el retrovisor’, nos olvidemos del presente y pasemos de agache frente a nuevos episodios de corrupción que se puedan presentar.
 
Infortunadamente para la tierrita lo de los juegos nacionales no es un hecho aislado y por lo mismo, el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, en su reciente visita a la capital tolimense, tuvo que hacer referencia a otros elefantes blancos ampliamente conocidos.
 
¡Que bueno que la Fiscalía haya decidido poner el dedo en la llaga en temas neurálgicos como el acueducto complementario! No se puede permitir que Ibagué vaya a engrosar la lista de ciudades en las cuales los acueductos para lo único que sirven es para que funcionarios y contratistas se enriquezcan mientras la población sigue sin tener acceso al agua potable. O como dijera un veedor ciudadano “hay que acabar con la picardía de quienes se gastan millonadas de plata en acueductos, para que al final los contratos les den de comer a muchos, pero las obras no le den de beber a ninguno”.
 
Claro que por el bien de la ciudad ojalá no se le siga agregando trabajo a la Fiscalía, porque de que nos sirve cerrar dolorosos capítulos pasados, si después van a aparecer ‘perlas’ como alumbrados navideños de mil seiscientos millones de pesos  y  pesebres de más de trece millones cada uno, que terminan poniendo en duda el tan anunciado final de una era de corrupción.
 
Por lo pronto, habrá que prepararse para ver más seguido al Doctor Néstor Humberto por el Tolima. Su promesa de sacar del “baúl de la impunidad” ésta y otras investigaciones, llena de esperanza al pueblo del Tolima en el arranque de este 2017.

 
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